Te amo en un lugar donde no me miras,
donde mi nombre no te tiembla en la boca.
Me invento conversaciones que nunca pasan,
y me rompo un poco cada vez que vuelvo a ellas.
Duele imaginarte cerca y tan lejos al mismo tiempo,
como si existieras solo para mí… pero no conmigo.
Y aun así te pienso,
como si pensar en ti no me estuviera borrando.
"Solo quiero que me elijas una vez..."