Te llevo a todas partes
En mis caminos, en mis pasos, en mi comida,
en algo más que mis anhelos;
a veces también en mis miedos,
te llevo conmigo a todas partes.
Y a veces también a donde no voy,
ahí estás sin mí,
siempre buscando el momento perfecto
entre la maleza y la naturaleza de un martes cualquiera,
tan oportuno para hablar algo de ti,
y el destino idiota que juega conmigo.
Siempre haciendo un comentario de ti,
o escuchando una canción de Joaquín
que me recuerde algo de ti,
una partícula de ti,
algo que me diga que fuiste al mercado,
o algo parecido a un sueño
donde siempre estás feliz.
De los lugares donde siempre estás ahí,
de tu belleza al sonreír,
de lo grande que se ve la playa si estás ahí,
de lo virgen que es la arena
cuando estás ahí de pie descalza,
de lo romántico que son tus pecados,
y las noches que son como morir
si no vuelves a mí.
Si algún día muero,
y espero no sea tan lejos de ti,
que mis restos y las palabras en forma de versos
regresen siempre a ti en forma de viento
y pueda acariciarte.
No me preocupa que el tiempo y la distancia
se empeñen para sacarme de aquí
y que venga ese presente frente a mí;
no me aflige saber que ya no estás aquí,
porque siempre que cierro los ojos,
en mi vida vuelves a existir.
Las notas de Tachi