Te mando un abrazo lector
Yo busqué formas de vivir
en las complicidades que me dan los abrazos,
no como refugio,sino como pacto.
Porque el calorcito de cerquita
no es una simpleza:
es una decisión contra la lógica del descarte.
Reconstruirse desde el pecho desgarrado
no es un acto íntimo:
es político.
Es volver a armar lo que rompieron
mientras nos decían que era culpa nuestra.
La caída del ser amable,
es un síntoma.
Nos quieren eficientes, no sensibles.
Productivos, no solidarios.
Individuos, nunca cuerpo.
Abrazá al que tenés al lado
y abrazá también a ese otro que parece lejano
no por ternura,
si por estrategia
Latir juntxs, aunque sea un rato,
desarma la ficción del “sálvese quien pueda”.
Hace ruido.
Interrumpe.
A