Perdón si nunca te dije cuánto te quiero,
perdón por ser esa persona fría sin mostrar sentimientos,
perdón por no valorar cada sentimiento tuyo,
perdón si no te dije lo mucho que me alegraba tenerte a mi lado,
perdón por todos esos textos hermosos que no te llegué a decir,
perdón si nunca te escribí un mensaje diciéndote lo mucho que te amo.
Y sabes, sinceramente desearía haberte abrazado más fuerte aquel día.
Como último acto de amor, te dejaré ir.
Borraré todos mis sueños contigo.
Además, es curioso, porque estoy tratando de dejarte ir y a la vez te estoy esperando.
Nunca lo supe, pero era un privilegio haber estado a tu lado.
Y con estas últimas palabras termino lo que nunca te llegué a decir en un año.
Perdóname.