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Te pienso, te escribo...y te amo

Te pienso, te escribo...y te amo
Todo lo que hago nace de pensarte, y debo decir que confío plenamente en la casualidad de haberte conocido. Créeme que las emociones que me provocas son más de las que puedo escribir y mucho más de las que puedo entender.

Este escrito lo hago porque nunca me cansaré de recordarte lo mucho que aprecio tu presencia, lo mucho que aprecio lo que eres y lo mucho que aprecio que sigas haciendo mi vida más linda.

He escuchado decir que a veces uno quiere a las personas como cuando se queda dormido: despacio al principio y, de repente, todo a la vez. Tal vez eso me pasa contigo, aunque yo cada día me pierdo en ti profundamente, desde inicio hasta fin.

También hay personas que dicen que algunos infinitos son más grandes que otros. El mío se parece a todos los momentos que he compartido contigo: aunque parezcan pequeños, en mí se sienten enormes, como un universo sin fin.

Yo misma solía pensar que el “cariño” que se le tenía a los demás era ridículo; sin embargo, ahora pienso que el cariño es la risita que dejas salir cuando digo cualquier cosa. Pienso que el cariño es el brillo de mis ojos al verte, pienso que el cariño es la emoción de mi alma al sentirte.

Día y noche pienso en ti. Pienso en la suerte que tuve de que aparecieras en mi vida y decido expresarlo a través de escritos. Tengo muchas cartas sin acabar, pero que tienen demasiadas emociones que provocaste tú. No sé si un día esos escritos tengan final, pero espero seguir teniendo esta inspiración para que estés consciente de que hay una persona que está dispuesta a demostrar todo lo que siente por ti.

Y es así como cada que pienso en ti se me sale una sonrisa; cada vez que hablamos me surge felicidad, e incluso cuando estoy cerca de ti siento paz. Llegaste a hacer mi vida más tranquila y, aunque no lo creas, he aprendido muchas cosas de ti. Contigo me he dado cuenta de que cuando amas a alguien profundamente no llega al corazón, sino al alma, y tu presencia me hace sentir eso.

Este es el fin de una de las tantas cartas que te entregaré. Palabras para ti siempre tendré y, como lo dije durante todo el escrito: te amo, amo tu presencia, amo tu paz.