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Te vi, pero no con los ojos, sino con el corazón

Te vi, pero no con los ojos, sino con el corazón
Fue extraño, demasiado extraño.

Quién diría que nos amaríamos tanto,
tanto que sería insuficiente
y, a la vez, demasiado para ambos.

Nuestro amor crecía con el anhelo de encontrarnos.

Tu sonrisa, tan bonita, tan brillante, tan tú,
se creó en mi imaginación.

Como mis ojos, redondos, oscuros, tan profundos,
se refugiaron en tu ilusión.

Nuestros corazones se encontraron,
mas nuestras miradas nunca se cruzaron.

Mi corazón te soñó
y el tuyo lo adoró.

Mi corazón te soñó con todos tus defectos,
tus imperfectos,
con cada parte del efecto
que creabas en mi universo.

El tuyo lo adoró
con esa dulzura, suavidad e intensidad
que solo tú sabías dar
en un mundo lleno de maldad.

Tanto nos quisimos
que el corazón aprendió a ver,
negándose a entender
lo que la realidad mostraba con crueldad.

Sin embargo, el corazón no está diseñado
para ver, observar o analizar;
está hecho para amar.

Con una gota de tus ojos desgastados,
secos por crear un mar
gracias a la torpeza de amar.

Lograste cerrar los ojos de tu corazón,
comprendiendo que la realidad
no nos alcanzaría
para vernos con ojos de verdad.

Me dejaste mirando con el corazón.

Entendí que mis ojos
se habían tardado en derramar
esa gota que me enseñaría la verdad.

Una verdad que el corazón evitó ver.
Una verdad que evitábamos creer.


#Amor #Ilusion #Realidad #Ruptura