Todos piden una señal
Si todos piden una señal,
yo quiero un consuelo,
uno que sea eterno
y no un duelo.
Tener una rosa prendida,
no las de espina.
Una sola basta,
aunque existan miles,
ninguna como la mía.
No roja, no rosa.
Blanca.
Sencilla.
De esas que se consumen en silencio.
Que desee lo que sea,
que queme lo que quiera,
pero solo le pido una cosa:
que te abrigue
tanto
como yo no pude.
-I.M.
I