I

Tormento

Tormento
Corres de tu propia sangre,
Te arrancas la piel como un cobarde.
La ceguera no evitará que veas
El crimen de tus propias ideas.

Tu tejido no es invulnerable
Los pecados en carne arden,
Y los huesos de tu ser
No olvidarán lo que hiciste ayer.

No intentes exorcizar tus males,
Ni una condena sería viable,
Para ser tan despreciable,
¿Como dañas a un vulnerable?

No pienses en el perdón,
Nada aliviará su dolor.
Lo dices por justificación,
No mereces redención.