Tres días
Tres días y las palabras ya pesan,
ensayadas en silencio,
guardadas en la pantalla del teléfono
como quien lleva un mapa a territorio desconocido.
Tres días y él no sabe
que algo en mí está a punto de romperse
o de componerse,
no estoy segura cuál.
Solo sé que en tres días
voy a mirarte a los ojos
y voy a decir lo que nunca dije,
con la voz temblando
y el corazón más rápido que las palabras.
Tres días.
Y los nervios ya llegaron antes que yo.