Tu amor se hiperventilo
con el humo que soltó tu distancia,
fuego abajo.
Y la máquina de mis
emociones vino a ser como la IA,
tan sutil y obediente
con un solo llamado.
Pienso que en pleno siglo XXI,
el amor se vende muy barato por
las redes, gurues nuevos nacen
con cada puesta de sol,
comercializan logos del amor,
máscaras que se adhieren
tan fácil a los postes de la razón
del subconsciente.
Al amor le pasa lo mismo que
con los periódicos,
de ser tan populares las pantallas
led le robaron el sueño
al despertar.
Se hiperventilo el amor con un
exceso de humo cargado de vanguardia,
filosofía que no siempre quiere vender
sino dividir.
Al amor no se le olvidaron las vocales,
fuimos nosotros que poco a poco
lo hemos vuelto narcisista
y hasta un poco tartamudo
de vez en cuando.