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tu mirar y el mío

tu mirar y el mío

Tu mirar, en esos ojos,

esos ojos que no paran de ver un día.

Aquel día que miré no solo tus ojos

oscuros, como la noche, tan fría y cálida

mirada, pero la diferencia…

Es que esos ojos oscuros como una noche

estrellada, vi cómo tus ojos cambiaron al

vernos; lentamente fuimos fusionándonos

con el mirar, con el pensar del tiempo.

Mis ojos cafés claros como la primavera,

como un día soleado pero fresco,

como hojas secas de un árbol en otoño.

Tus ojos negros como la tinta que

dejaste escrita en mí, como esa noche…

Esa noche que te conocí, que cuando vi a

ese chico…

Simplemente mis ojos tornaron a ti; desde

ese momento sentía cómo mi corazón

latía con más fuerza cada vez que

chocábamos miradas...