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Umbral

Umbral
Cuando era mi enemigo,
Fuiste una luz necesaria.
No una promesa eterna,
Solo un gesto simple,
Para entender
Que la vida sabe encenderse
En los momentos más torpes.

Llegaste cuando creía
Que dormir el corazón
Era una forma de cuidarlo.
Con una palabra bastaba
Para ordenar el ruido,
Como si dentro mío
Una orquesta aprendiera
A escucharse por primera vez.

Cuando sentía
Que nadie me entendía,
Fuiste una pausa,
Fuiste claridad.
Pero bailé en cada lágrima
Que derramaba tu nombre,
Hasta encontrar mi corazón
Totalmente desnudo.

No cambiaste
El destino de nadie;
Alcanzó con cambiar el mío,
Con enseñarme
Que incluso el frío
Puede volverse tolerable.

El tiempo pasó,
Los nombres perdieron peso,
Las emociones aprendieron
Otra forma de decirse.
Si alguna vez la memoria insiste,
No es nostalgia:
Es saber que hubo un momento
En el que no caminé solo,
Aunque ahora el camino
Sea completamente mío.
Umbral