A

una sonrisa

una sonrisa
Hoy me clavé en una sonrisa.
No era mía.
Blanca como jazmín chino,
tímida e insolente
en este verano que quema.

La primera vez no avisa.
No hace ruido.
Parte la tarde en dos
como persiana de negocio que cae de golpe
y deja el ruido vibrando en el pecho.

Ahora vuela por mi cabeza,
frágil y cruel al mismo tiempo.
No traje gomera.
Estoy expuesta,
y con las manos vacías