usted me maldijo
usted hizo una promesa que sabía que no iba a cumplir y al sol de hoy esa frase me atormenta tanto como cuando su boca tocó mi frente
sé que me maldijo porque no hay labios que me sepan como los suyos
no hay abrazo que roce mi alma de la manera en la que usted lo hacía
no hay remedio indígena que alivie como sus palabras sanan mi manera de vivir
ahora, siento en mi cuerpo un recuerdo vivo de sus dedos al tocar mis caderas, plasmados a la hora de besarme
recuerdo tan infinito como aquellas cortinas azules que abrazaron en su momento nuestra intimidad
usted me maldijo y no me cansaré de decirlo
usted, sus besos y su manera de tocarme el alma
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