V. Keim
Anoche te vi por primera vez,
caminando en sueños me acompañabas.
Tu rostro etéreo percibí con lucidez,
y a cada segundo que pasaba te olvidaba.
Nebulosas se formaban sobre tu tez,
ningún momento a tu lado recordaba.
Porque quería verte, tocarte, sentirte,
pero no, recordarte no lograba.
Todo lo que pudo ser, fue,
pero no fue lo esperado.
Porque todo lo que pudo ser, será,
espero que sea esta vez a tu lado.
Y es irónico que entre sueños me lamente,
y que sienta un amor tan desesperado,
por alguien que no existe fuera de mi mente,
y con quien únicamente me siento amado.
Ahora trato de regresar a aquel sueño,
para poder verte, tocarte y sentirte.
En memorizar tus rasgos me empeño,
y trazo un mapa mental para no despedirte,
dibujando líneas cuál idílico diseño,
mientras trato de en tus brazos rendirme.
Hasta que no esté contigo frunciré mi ceño,
porque sí, quiero verte, tocarte y sentirte.
Porque anhelo mirarte, acariciarte, te deseo,
y busco entre cientos algo a ti semejante.
Te añoro como si contigo hubiera estado,
y te juro que quiero hablarte, ser fuerte,
pero sin más me desplomo frío y agotado.
Porque que estás ahí Keim, ahora lo sé,
y aunque por tu calor no pueda percibirte,
dime, ¿cuándo será el momento indicado?
D