Te escribo esto porque te echo de menos.
Quizás tú no.
Quizás tú ya tienes a otra persona.
Quizás tú ya te has olvidado de mí.
Aun así, sigues viviendo en mis recuerdos.
Todos los días. Cada minuto. Cada segundo.
Esperando a que me busques.
Pero ese momento nunca llega y nunca llegará.