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Y entonces, soñé. Soñé que estaba frente al espejo el más desgastado de la…

Y entonces, soñé.
Soñé que estaba frente al espejo
el más desgastado de la casa.

Me miré y me miré.
Hasta que decidí
tomar unas tijeras.

Mi pelo,
estaba realmente largo ese día.
Como nunca antes lo hubiera tenido.

Tomé un mechón,
tranquilo, sereno,
sin el odio que pensé que tendría.

Acerque las tijeras,
con algo de miedo
y corte mi antes amado pelo.

Al caer al suelo,
no pude evitar sentirme
absolutamente feliz.

Corte unos mechones más.
Suena la puerta
era mi madre.
Y yo,
con la cabeza toda desprolija.

Intente taparlo,
no lo notó.
De haberlo hecho,
no estaría contándolo
el día de hoy.

Por desgracia,
desperté.

Pues como antes dije.
Todo esto lo soñe.

Ojalá, algún día.
Pueda tener ese corte,
uno que sea más yo...