Ya nada puede detenerme, ni siquiera yo:
Tan fuego, tan libertad, tan vida...
Amo arder, deleitándome
cuando las llamas de lo insólito
se intensifican ante mis pasiones.
A veces paloma, en otras pantera.
Ave fénix q resurge de las chispas dolientes,
cada día más fuerte, más lista, más indestructible.
No sumisa, tampoco frívola, inmarcesible .
Mi alma : inefable.
Mi corazón anida la philautía como nunca antes.
Ya nada puede deternerme, ni siquiera yo...
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