N

ya no

ya no
Ya no coincidimos cada mañana
Tu corazón no me mira
En cada atardecer
Bajo el mismo otoño
Bajo tu misma mirada
Bajo tu misma razón de ser
Olvidaste esa niña la que
Te miraba cada mañana y
Sonreía con cada mirada
Pasamos de ser todo a nada
A dejar de reírnos juntos en cada descanso y comer y platicar
Por horas.