V

Yo

Yo

Nunca fue que dejara de mirarte;

fue que no supe sostener tus ojos

sin sentir que me descubrían.

Entre la gente me perdí, sí,

pero no porque fueras insuficiente,

sino porque me asustaba

serlo yo para ti.

No elegí otra cruz por amor,

la elegí por cobardía.

A veces también te sueño,

pero en mis sueños

no hay penitencia,

hay una versión de mí,

que moriría por volver a ti.

Y si alguna vez cargo algo,

no es tu recuerdo…

es la certeza

de que pude haber sido hogar

y preferí ser camino.