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Carta

Carta

Perdí desde el momento en que la lluvia reflejó tus ojos y mis lágrimas tu rostro.

Escapando de las gotas del desespero,me refugié en un mar sin profundidad.

Supiste correr tan veloz de mis brazos que los rayos del sol no llegaron a ver lo que sucedió en luna llena. Somos las huellas en la arena que pulen las olas y los peces en el río; se verá en mis palabras la agonía de haberte perdido por un simple adíos.